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LOS TAOS, FINALIDAD, FILOSOFÍA Y TRADICIÓN

El término Tao en su origen significaba –y sigue significando en el chino moderno- «camino». Otras veces el ideograma Tao representaba la ley que rige la vida del hombre, su felicidad y su desgracia, sus éxitos y sus fracasos, su nacimiento y su muerte. Luego pasó a significar «método» o «procedimiento». También encontramos, desde antiguo, el término Tao en la acepción de «doctrina», «enseñanza», derivación de su empleo verbal en el sentido de decir, hablar. En las artes marciales chinas se entiende por Tao el camino o vía por la cual llegamos a conocer un determinado estilo de Kung-Fu, es un método o procedimiento por el cual el practicante puede conocer de forma sintética y sincrética el estilo que practica.

Los Taos o formas surgen por la necesidad de transmisión de los conocimientos marciales de una generación a otra. Ante la pregunta «¿Por qué no se transmitieron a través de libros?», podemos dar tres razones fundamentales. La primera es que el origen del Kung-Fu es anterior a la escritura, los Taos son un método de transmisión oral-visual con el objetivo de preservar el estilo pugilístico de una determinada familia o clan de manera que no se degenerara por el paso del tiempo. La segunda, es que incluso con la llegada de la escritura sería muy difícil plasmar los movimientos de un Tao y sus aplicaciones con palabras e imágenes. Incluso hoy en día, en las revistas de artes marciales o libros dedicados a esta materia, es difícil aprender una determinada técnica a no ser que se conociera previamente. La tercera es que el Tao es una manera esotérica de enseñanza, es decir, aunque alguien copiara los movimientos del mismo, no sabría aplicarlos, de ahí la necesidad de un maestro (Sifú) que guíe y desarrolle los movimientos sintetizados de un determinado Tao. Esta es una de las principales razones por la que los Taos son tan sintéticos, además de que si son excesivamente extensos podrían olvidarse con el paso del tiempo, si el practicante no lo practica con asiduidad.

Los Taos recogen las diversas técnicas de la defensa y del ataque; y puesto que el Kung-Fu es un arte dinámico, es decir, precisa del movimiento, son la forma más eficiente de organizar teóricamente las técnicas representativas de los diferentes sistemas de ataque y defensa. Los taos se pueden realizar individuamente, una vez que se conocen, o por grupos para aprender los movimientos y desarrollar las técnicas que lo forman.

Una función importantísima en los Taos es la de aprender la «posición», es decir, los ángulos correctos de los bloqueos y ataques. El Wing Chun tiene una biomecánica triangular. Las fuerzas se transmiten a través de líneas que forman triángulos que se van conectando unos a otros y así “viajan” a lo largo del cuerpo. El alumno debe primero aprender las posturas y los grados de inclinación de cada bloqueo con los Taos, para poco a poco irlos aplicando al combate. Si no se realizan bien en el aire, difícilmente se podrán hacer contra un adversario. Cuando se practica un Tao deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos: • Relajación, en el sentido del no uso de la tensión muscular, usando el cuerpo como si se tratara de un látigo y no de un bastón rígido. Esta relajación no es un “vacío”sino más bien el uso flexible de todo el cuerpo, de forma que de cara al combate permita la proyección de cualquier defensa. La relajación permite que el Chi penetre en los huesos con el consiguiente aumento de la potencia del golpe. • Coordinación o equilibrio, que permiten la fluidez de movimientos, la absorción de un ataque y aumentar la proyección del propio ataque. • Velocidad, consecuencia de los dos aspectos anteriores. La rapidez se consigue relajando los músculos y coordinando los movimientos. Al principio la realización de los Taos son lentos pero continuos, pero una vez que ya se conocen los movimientos deben hacerse a gran velocidad, puesto que en un combate el oponente nos ataca los más fuerte y rápido que puede. • Concentración. Se necesita la mente para sentir y dirigir los movimientos, de manera que cuando se combata, nuestro consciente y subconsciente tenga la misma actitud que cuando realizamos un Tao y de tal forma que nada escape a la atención del practicante.

Los Taos junto con el manejo de las armas son la expresión máxima de la tradición en el Kung-Fu, puesto que se mantienen prácticamente invariables desde que se crearon, no obstante, ha de aclararse que los Taos no fueron creados en una sola generación del Kung-Fu sino que debieron pasar bastantes generaciones hasta conformar lo que hoy conocemos y practicamos. En el Wing Chun Kung-Fu casi podemos afirmar que nuestro tres Taos permanecen prácticamente invariables desde finales del siglo XVI, principios del XVII. Por ello, es necesario enseñarlos lo más fidedignamente posible, para conservarlos tal y como nuestros ancestros marciales los concibieron.

En Wing Chun existen tres Taos: Sil Lin Tao, Chum Kiu y Bil Jett. El primer Tao se llama Sil Lin Tao y significa pequeña idea, pequeño camino, forma inicial del estilo que enseña las funciones básicas y fundamentales de nuestro estilo. En este primer Tao podemos aprender la teoría de la línea del centro, Doang Jiang, la postura fundamental de nuestro estilo, las dos únicas y exclusivas patadas, las funciones piramidales, el puñetazo fundamental así como los bloqueos más básicos para defendernos y atacar.

El segundo Tao se llama Chum Kiu y significa manos que hacen puentes, encontrando el puente o brazos entrelazados. Este Tao nos enseña a salirnos de la línea de ataque del oponente y atacar al mismo tiempo con la posición Jor Mah. Es un Tao más dinámico que el anterior y nos enseña a caminar correctamente en Wing Chun con el «step», a pelear con más de un adversario y a realizar diversas técnicas compuestas con estrangulaciones y luxaciones.

El tercer y último Tao del Wing Chun se llama Bil Jett y significa dedos voladores o penetrantes. Este Tao es mucho más agresivo y enseña técnicas de Sil Lin Die Dar bastante peligrosas puesto que van dirigidas a puntos vitales del cuerpo.

Aunque no es propiamente un Tao, en Wing Chun tenemos una serie de movimientos a realizar con el muñeco de madera, llamado en inglés Wooden Dummy y en Chino Mok Yan Yon. Estas técnicas son 108, aunque consta de otras técnicas superiores que se suelen enseñar a partir del tercer nivel o grado, hasta un total de 118. Los muñecos de madera son un elemento común en la práctica de las Artes Marciales chinas (sobre todo las que provienen del Sur). Establecer su origen sería una tarea bastante difícil. Hay quien lo atribuye al famoso monasterio de Shao Lin, ya que está comprobado que en éste centro de desarrollo y difusión de distintas formas de lucha, se utilizaba de forma habitual. Por supuesto la forma, componentes y movilidad de este aparato, no es común en todos los estilos que lo utilizan. Los hay desde un simple poste clavado en el suelo, hasta muñecos con "brazos" móviles y giratorios. El muñeco de Wing Chun, se compone de un "cuerpo" cilíndrico del que parten tres "brazos" y una "pierna". Todo el conjunto está sostenido por dos travesaños horizontales, que a su vez están sujetos a la pared o a soportes verticales. Es importante anotar que, tanto el cuerpo como los componentes del muñeco, han de poseer cierta movilidad o "juego", con tal de que sea capaz de absorber parte del impacto producido por la ejecución de las diversas técnicas. La disposición de los maderos, que representan brazos y piernas, está diseñada para emular actitudes ofensivas y defensivas de un simulado oponente, creando así unos puntos de referencia y contacto para el practicante. Las técnicas de defensa, ataque y sobre todo, los desplazamientos, son sensiblemente mejorados. El tener en frente una estructura sólida e inmóvil, sobre la que hay que aplicar distintas técnicas encadenadas, requiere que el posicionamiento y la forma corporal sea la correcta. De no ser así el practicante tendrá la sensación de estar desequilibrado o fuera de distancia. De todos modos, es fundamental "entender" el muñeco y sus límites. Aunque simule ser un oponente real, no lo es. No se desplaza y sus miembros no se mueven, por lo no hay que "actuar" como si lo hiciera. Se debe comprender cada movimiento, su propósito y su aplicación. Un mismo "brazo" del Mok Yan Yon, a veces simula un ataque de mano y a veces es una patada o rodillazo lo que representa.

Miguel Molina

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